Signos de Modernización

Durante el último tercio del siglo XIX y principios del siglo XX, se desarrollan o incorporan inventos anteriores o que inciden en la vida cotidiana y que se van implantándose en nuestra geografía alicantina. Tales como la imprenta, la fotografía, la luz eléctrica, el  telégrafo y teléfono, el agua potable, el cemento, la gasolina… como también las sociedades recreativas o casinos.

El Museo Comercial trata sobre las industrias pioneras (paños y textil, papel de fumar e industria papelera, turrón y helados y, chocolate) y sectores tradicionales como azafrán y especias; piedra y mármol; juguetes y muñecas; alpargatas, hormas y calzado; esteras y alfombras; cortinas orientales y persianas; esparto, cáñamo y mimbre; alfarería e industria cerámica; mueble y madera; sombreros; jabones y perfumes; electrodomésticos; siderurgia y metal; cemento y petróleo; cuero y marroquinería. Otro elenco importante son otros productos gastronómicos  estudiados desde la perspectiva de la cultura provenientes del mar y la tierra. Aquí añadimos las industrias pioneras (turrón y helados; chocolate y, azafrán y especias) además delas aceitunas rellenas; bebidas espirituosas; vinos y Fondillón; café e infusiones; uva pasa, uva de mesa; arroces y harinas; industria conservera; frutas y hortalizas; salinas y pesca. Abarca más de 50 sectores con sello alicantino. Todo, se puede reproducir desde la conceptualización del producto hasta su comercialización (boceto, marca, elaboración, envase, producto, comercialización y publicidad). A este proceso lo llamamos “cocinando historia”.

L’Alacantí

Zona industrializada muy tempranamente y gracias al Puerto de Alicante, comercialmente muy activa por la recepción de mercancías de todos los países. Fue centro de fabricación de tabacos en el pasado y de entre las grandes industrias familiares de la comarca cabría destacar la cerámica de Agost, cerámicas para la construcción, cemento y petróleo y, sobre todo, los turrones y helados de Jijona, marca registrada en todo el mundo. Y no nos olvidamos del sector primario, en el que la huerta de l’Alacantí sigue destacando como productor de tomates. El sector servicios también es primordial y el motor económico de la zona por el turismo. No en vano Alacant es “la millor terreta del mon”.

L'Alacantí

ALICANTE/ALACANT, Agost, Aguas de Busot / Aigües de Busot, Busot, El Campello, Jijona / Xixona, Muchamiel / Mutxamel, Sant Joan d’Alacant, San Vicente del Raspeig / Sant Vicent del Raspeig y Torremanzanas / La Torre de les Maçanes

L’Alcoià

Si la Revolución Industrial tiene un nombre en la provincia es l’Alcoià. Zona escondida e inexpugnable, durante siglos no tuvo más remedio que ser autosuficiente, practicando una agricultura y ganadería de subsistencia. El agua se había utilizado siempre como energía motriz. En la última mitad del siglo XIX la fuerza del agua se unió al carácter perseverante de sus gentes y cientos de chimeneas gigantes empezaron a elevarse hacia el cielo. Las empresas familiares de Alcoi y sus pueblos no se especializan en un sector, sino en muchos: industria textil, papelera y papel de fumar, fósforos, destilerías, aperitivo café, aceitunas rellenas y grandes fundiciones. Y un fantástico valle de juguetes de metal y preciosas muñecas conocidas mundialmente…

L'Alcoià

ALCOY / ALCOI, Bañeres / Banyeres, Benifallim, Castalla, Ibi, Onil, Penáguila / Penàguila y Tibi

El Comtat

El Condado de Cocentaina se ha mantenido históricamente aislado del resto de la provincia. Tierra agreste salpicada de pequeños pueblos, se ha dedicado tradicionalmente a la agricultura de subsistencia y a la ganadería de trashumancia. De la Sierra de Mariola se recogen diferentes plantas para la fabricación de una las mejores bebidas espirituosas como el herbero.

A finales del siglo XIX, por influencia de Alcoy, Cocentaina y Muro de Alcoy  se abrieron las primeras empresas familiares alpargateras, en el que el Comtat se convirtió en referente nacional e internacional. Pero la industrialización trajo consigo también, irremediablemente, el éxodo de los pequeños pueblos hacia los dos grandes núcleos urbanos.

El Comtat

COCENTAINA, Agres, Alcocer de Planes / Alcosser de Planes, Alcolecha / Alcoleja, Alfafara, Almudaina, Alquería de Aznar / Alqueria d’Asnar, Balones, Benasau, Beniarrés, Benilloba, Benillup, Benimarfull, Benimasot / Benimassot, Catretondeta / Quatretondeta, Facheca / Fageca, Famorca, Gayanes / Gaianes, Gorga, Lorcha / Orxa, Millena, Muro de Alcoy / Muro d’Alcoi, Planes y Tollos

Alto Vinalopó

El Alto Vinalopó se ha caracterizado históricamente por ser zona fronteriza entre Castilla (La Mancha) y Aragón (Valencia). Por eso sus poblaciones cuentan con castillos y atalayas subidos a montañas, vigilantes continuos de entradas y salidas. Zona poco agrícola pero muy ganadera en el pasado, supo encontrar su fuerza motriz en el agua con molinos, norias y batanes. Benejama y Campo de Mirra produjeron aceite, vino y aguardiente. Con la industrialización, Sax empezó a destacar en la confección de cortinas orientales que fueron precursoras de las industrias persianeras. Por su parte, Villena anduvo por el camino del calzado, en el que varias familias se especializaron en el zapato infantil y sus magníficos caldos.

Alto Vinalopó

VILLENA, Benejama / Beneixama, Biar, Campo de Mirra / Camp de Mirra, Cañada / La Canyada, Salinas y Sax

Medio Vinalopó

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Comarca de montañas que envuelven los valles en los que madura la Uva Embolsada del Vinalopó y también tierra de vinos. Zona de canteras de piedra natural y de grandes empresas multinacionales de mármol. Elda, la capital, tendrá su máximo apogeo en el S. XX con la industria familiar del calzado, que alcanzará también a otras ciudades vecinas y una industria muy novedosa sobre pequeños electrodomésticos, como en Monóvar la fabricación de jabón. Monforte del Cid y su apreciada bebida espirituosa Anís Paloma. Novelda, por su parte, será pionera mundial en la exportación del azafrán y las especias. Familias de la población recorrerán los Cuatro Puntos Cardinales con sus preciosas cajas de azafrán.

Medio Vinalopó

ELDA, Algueña / L’Alguenya, Aspe / Asp, Hondón de las Nieves / El Fondó de les Neus, Hondón de los Frailes / El Fondó dels Frares, La Romana, Monforte del Cid / Monfort, Monóvar / Monòver, Novelda, Petrer/ Petrel y Pinoso / El Pinós

Bajo Vinalopó

En el extenso Camp d’Elx se ha cultivado desde tiempo inmemorial la granada, la vid y el olivo, entre otros muchos productos hortofrutícolas. Y Santa Pola fue y sigue siendo uno de los puertos pesqueros más importantes del litoral mediterráneo. Con las grandes sequías de finales del siglo XIX y principios del XX, la zona comenzó a cambiar su actividad agrícola por la industrial. Elche destacó por sus factorías alpargateras; estas pequeñas empresas familiares con el tiempo se convertirían en grandes fábricas de calzado con turnos de 24 horas, caldo temprano de cultivo para los movimientos obreros. Además de la bebida espirituosa de Cantueso. Crevillent se especializó en la fabricación de alfombras hasta llegar a ostentar su denominación de origen actual “Alfombras de Crevillente”. También la zona atrae un modelo de turismo ecológico, como es el paraje natural como el Hondo y un turismo cultural, por el Palmeral y los yacimientos arqueológicos y el Misteri d’Elx.

Bajo Vinalopó

ELCHE/ ELX, Crevilente / Crevillent y Santa Pola

Vega Baja

Comarca tradicionalmente agrícola desde tiempo inmemorial. Con los romanos se potenció el cultivo de los cereales, la vid, los almendros y el olivo. Al introducir los musulmanes el regadío comenzaron los productos de huerta, como las alcachofas y demás hortalizas. También se cultivó históricamente las moreras para el cultivo de gusanos de seda y los frutales como los naranjos y los limoneros . Por eso en la época moderna, con la industrialización, florecieron las empresas familiares conserveras. Debido a la sequía endémica de la zona, también se potenció la plantación del cáñamo. Su costa, además de la pesca y las salinas, fue motor económico de la zona con la llegada del turismo.

conservas almoradí

ORIHUELA, Albatera, Algorfa, Almoradí, Benejúzar, Benferri, Benijófar, Bigastro, Callosa de Segura, Catral, Cox, Daya Nueva, Daya Vieja, Dolores, Guardamar del Segura, Granja de Rocamora, Jacarilla, Los Montesinos, Pilar de la Horadada, Rafal, Redován, Rojales, San Fulgencio, San Isidro, San Miguel de Salinas y Torrevieja

Marina Alta

La comarca de la Marina Alta sigue manteniendo su tradición agrícola en el interior en el cultivo de la cereza, destacando históricamente por la producción y comercialización de pasas. En Pego, destaca su arroz bomba. Sus inaccesibles acantilados, calas y cabos son lugares propicios para la pesca. Con la industrialización, las factorías de mimbre de la zona aumentaron su producción y algunas familias de Denia, comenzaron a destacar en la industria juguetera de madera y la fabricación de sombreros. A principios del siglo XX el Puerto de Denia se convirtió en uno de los principales de la costa mediterránea en exportación. Hoy en día la zona tiene como principal motor económico el turismo, sobre todo el residencial.

DENIA / DÈNIA, Adsubia / L’Atzúbia, Alcalalí, Beniarbeig, Benichembla, Benidoleig, Benimeli, Benisa / Benissa, Benitachell / El Poble Nou de Benitatxell, Calpe / Calp, Castell de Castells, Els Poblets, Gata de Gorgos, Jalón / Xaló, Jávea / Xàbia, Llíber, Murla, Ondara, Orba, Parcent, Pedreguer, Pego, Ráfol de Almunia / Ràfol d’Almúnia, Sagra, Sanet y Negrals / Sanet i els Negrals, Senija, Teulada, Tormos, Vall de Gallinera, Vall de Laguart / Vall de Laguar, Valle de Alcalá / Vall d’Alcalà, Valle de Ebo / Vall d’Ebo y Vergel / El Verger

Marina Baja

La Marina Baja se caracterizó en el pasado por las plantaciones de árboles frutales, cuyo mayor exponente sigue siendo el dulce níspero de Callosa de Ensarriá. Pero si algo endulzó la comarca y la situó como uno de los lugares más exquisitos del mundo fueron las fábricas familiares de chocolates de Villajoyosa, a finales del siglo XIX. La zona, poco industrializada, sufrió un gradual despoblamiento de sus pueblos hacia las ciudades; hasta que a mediados del siglo XX se fue transformando en el referente europeo de sol y playa. Y Benidorm, un pueblecito mediterráneo de pescadores, se convirtió en la Ciudad de los Rascacielos, la capital española del turismo.

VILLAJOYOSA / VILA JOIOSA, Alfaz del Pi / L’Alfàs del Pi, Altea, Beniardá / Beniardà, Benidorm, Benifato, Benimantell, Bolulla, Callosa de Ensarriá / Callosa d’en Sarrià, Confrides, Finestrat, Guadalest, La Nucía / La Nucia, Orcheta / Orxeta, Polop de la Marina, Relleu, Sella, Tárbena / Tàrbena